La reconocida veterinaria y fotógrafa rural destaca en su intervención, cómo la ganadería extensiva es la clave para la salud del microbioma terrestre, y la resiliencia del territorio.
La Alianza por la Lana, una plataforma que integra a más de 450 actores del sector y cuyo objetivo es revalorizar la lana española como recurso sostenible y material de futuro, conectando la ganadería extensiva con el diseño y la industria textil, se consolida, con la presentación oficial celebrada en la Institución Libre de Enseñanza, en un acto que ha contado con el amadrinamiento de Su Majestad la Reina Letizia.
El evento, enmarcado en el Madrid “Design” Festival 2026, pone el foco en la lana como material de diseño sostenible, y sirve como plataforma para voces expertas, como la de María del Carmen García Moreno, veterinaria, fotógrafa, y actual directora del Parque Natural de la Sierra de Castril, quien ha subrayado la urgencia de recuperar el pastoreo para proteger la “piel de la Tierra”.
En este contexto, María del Carmen García Moreno, ofreció una ponencia que vinculó la tradición milenaria de la lana con la ciencia más puntera del suelo, garantía de la preservación de la Biodiversidad.
Bajo el prisma de su proyecto visual y divulgativo «Cuidando la piel de la Tierra», García subraya que la oveja no es solo una productora de fibra, sino una pieza esencial en el mantenimiento del microbioma del suelo. Asimismo, pone en relieve que el pastoreo no debe verse exclusivamente como una actividad económica sino, además, como un servicio ecosistémico vital.
La experta, transmite de forma magistral, cómo el tránsito del ganado ovino fomenta la biodiversidad microbiana a través de la inoculación natural (el aporte de deyecciones y microorganismos propios del rumiante que enriquecen la vida del suelo); la gestión del carbono (un suelo con un microbioma sano, mantenido gracias al pastoreo controlado, tiene una capacidad significativamente mayor para captar carbono y retener agua); y la protección de la “piel” terrestre (haciendo honor al título de su obra fotográfica, García argumenta que el ovino actúa como un sanador de las heridas de la erosión, manteniendo la cubierta vegetal necesaria para que el suelo “respire”).
Como fotógrafa, María del Carmen García ha documentado durante años la vida de los pastores y las razas autóctonas, como la oveja segureña.
Mediante sus instantáneas, transmite de forma incansable el mensaje de la importancia de una actividad ancestral, la ganadería, como principal método de conservación de la biodiversidad.
En el foro, utilizó su archivo visual para sensibilizar a los asistentes sobre la trashumancia como una herramienta de futuro, no solo por su valor cultural —declarada Patrimonio Cultural Inmaterial— sino por su impacto técnico en la regeneración de terrenos degradados.
Con el ideario prístino de que el pastoreo debe resurgir como una opción de futuro, la veterinaria, recientemente galardonada con el Premio AlVelAl – Dietmar Roth por su labor en pro de la ganadería sostenible, trasladaba en la Alianza de la Lana el concepto de que, sin ganado ovino en el territorio, el microbioma del suelo se empobrece, acelerando la desertificación y la pérdida de soberanía rural.
La participación de García en este nuevo escenario contribuía así a una jornada en la que la lana se ha reivindicado no solo como un material textil, sino como el subproducto de un proceso ecológico imprescindible para la salud del planeta.
Esta labor divulgativa, cuyo esfuerzo es el más sincero reflejo de la capacidad humanista de la veterinaria originaria de Pozo Alcón, bien la hace merecedora del sentimiento de orgullo colegial veterinario jiennense.




